lunes, 25 de junio de 2007

jueves, 14 de junio de 2007

Never Wait!

My friend Mara sent out the quote below and I really liked it. I hope that you enjoy it as well!

"All my life, people have told me to wait, not to be in a hurry. As a child, I had to wait for permission to go; as a teenager, I had to wait to become an adult; the adult had to wait until the previous generations gave up their power. Then, one day, the same ones who told me it's too early told me in the same peremptory tone, 'It's too late.' I tell my children, 'Never wait!'" Nicolas Sarkozy

miércoles, 13 de junio de 2007

Raquel, Felicidades!!!!

Raquel, nena, que no se si me leeras, pero muchas felicidades. Ay, escribo desde un ordenador sin acentos :) pues eso, que se me paso tu cumpleanhos, pero que me he acordado hoy. Espero que tuvieras un dia fantastico y que lo hayas celebrado como Dios manda. Bueno, guapa, nos vemos pronto y nos ponemos al dia, brindamos, y todas esas cosas... Muchos besos!!!!

lunes, 11 de junio de 2007

Beltran Arrested

http://www.pcij.org/blog/?p=648

Posted by: Avigail Olarte on 25 February 2006 at 12:44 pm

ANAKPAWIS party-list Rep. Crispin Beltran was arrested at 8:30 am today by a team of police operatives in Bulacan.

He and his family were aboard a car, on their way to a subdivision in San Jose del Monte, when a team of the Philippine National Police’s (PNP) Criminal Investigation and Detection Group (CIDG) aboard two vans apprehended them. They arrested Beltran with a warrant for a 1985 case for inciting to rebellion. "Imbitasyon daw ito pero palagay ko aresto ito," Beltran told reporters who went with the CIDG team to Camp Crame. No bail was recommended in that warrant.

He and his wife, Rosario, were brought to the CIDG office in Camp Crame. Karapatan, a militant human-rights alliance, said they have assembled a group of paralegals to assist Beltran. Meanwhile, Bayan Muna party-list Rep. Satur Ocampo evaded arrest at 10:15 this morning, as members of the minority in the House of Representatives wrapped up their 9 a.m. press conference at the Sulo Hotel in Quezon City.

Obet de Castro, deputy secretary general of Bayan Muna, said he saw three vans carrying fully armed men in black waiting along Matalino St. in front of the hotel, two policemen in a PNP mobile, and a man in white shirt on a motorcycle.

De Castro said he warned Ocampo and other members of the minority that the police might be there to arrest them. They then exited through the hotel’s back door and Ocampo boarded a vehicle. He is "now in a safe place," said de Castro. Ocampo’s other blue car, which served as a decoy vehicle, was blocked by the operatives and took his driver and security aide.

Bayan Muna Rep. Teddy Casiño said the arrests confirm their fears that Proclamation 1017 was issued not against rebels but against the members of the opposition. "It is a crackdown," he said and added they will challenge the declaration in the courts.

Filipinas: Las Violaciones de Derechos Humanos y el Movimientos Obrero

Amnistía Internacional le preocupa la persistente situación de graves violaciones de los derechos humanos de los sindicalistas de Filipinas. Las víctimas han sido, en su mayor parte, personas acusadas por las autoridades de simpatizar con la insurrección armada, o miembros de sindicatos considerados como "tapaderas" del ilegal Partido Comunista de Filipinas. Las violaciones comprenden ejecuciones extrajudiciales realizadas por miembros de las fuerzas gubernamentales y fuerzas respaldadas por el gobierno.
Algunos miembros y activistas de los sindicatos han sido víctima de detenciones arbitrarias y desapariciones, y muchos de ellos han sufrido torturas y malos tratos durante su custodia por la policía o el ejército. Algunos destacados sindicalistas han sido además condenados en juicios que pueden no haber tenido las debidas garantías, y algunos de ellos serían considerados presos de conciencia si fueran retenidos por los cargos que actualmente pesan sobre ellos.
Amnistía Internacional piensa que todos los trabajadores deben tener libertad para realizar actividades sindicales pacíficas y conformes con la ley, sin temor a que las fuerzas gubernamentales o con respaldo gubernamental violen sus derechos humanos. Dentro del movimiento sindical, las principales víctimas de las violaciones de derechos humanos han sido los miembros del Kilusang Mayo Uno (KMU) y de la Federación Nacional de Trabajadores del Azúcar, afiliada al KMU. Ambos sindicatos se cuentan entre los más activos y acérrimos críticos del actual gobierno. Cabe destacar que no se han limitado en sus críticas a cuestiones de salarios, precios y subsidios. Han entrado en debates políticos más amplios, como por ejemplo, el debate sobre el futuro de las bases militares estadounidenses existentes en el país, y sobre el papel de los militares en la política filipina.

Las violaciones de derechos humanos contra los sindicalistas se han producido en el marco de una prolongada lucha armada que enfrenta a las fuerzas gubernamentales con el Nuevo Ejército del Pueblo, brazo armado del Partido Comunista de Filipinas. Tras la caída del presidente Marcos en 1986, el nuevo gobierno manifestó su compromiso de defender los derechos humanos, confirmado por una inicial disminución de las violaciones de los derechos humanos y por la introducción de una serie de garantías judiciales y de otros tipos. Sin embargo, a partir de primeros de 1987, cuando fracasaron las negociaciones entre el gobierno y los insurgentes, este compromiso parece haber perdido fuerza.
Algunos civiles desarmados, especialmente los que participaban en actividades sindicales, sociales, comunitarias o de derechos humanos, han sido objeto de graves violaciones de derechos humanos. Estas se han justificado desde el "enfoque total" del gobierno (conocido popularmente como "guerra total") en la lucha antisubversiva, que ha consistido en debilitar la base organizativa de los legítimos adversarios civiles del gobierno así como los elementos armados del movimiento de insurgencia.Las fuerzas que participan en la campaña del gobierno contra la insurrección comprenden al ejército filipino, a la Policía de Filipinas, paramilitar, (sustituida en enero de 1991 por la Policía Nacional de Filipinas), a unidades paramilitares auxiliares conocidas como Unidades Geográficas de Fuerzas Armadas de Ciudadanos (UGFAC), a los Auxiliares Activos de las UGFAC Especiales, y a los grupos civiles autorizados que se conocen como Organizaciones de Autodefensa Voluntaria Civil. Además, se sabe que diversos grupos armados extraoficiales, como los grupos armados de "vigilantes" anticomunistas y los agentes de seguridad de las compañías privadas, han intervenido en operaciones contrainsurgentes con el apoyo o la conformidad de las fuerzas gubernamentales. Los sindicalistas han sufrido violaciones de derechos humanos cometidas por miembros de todas las fuerzas previamente enumeradas, pero en particular han sido presa de las perpetradas por miembros de grupos armados paramilitares y extraoficiales.
No toda la violencia dirigida contra los sindicalistas puede atribuirse sin más a las fuerzas de seguridad del gobierno o a quienes actúan con su apoyo o su consentimiento. Una parte es obra de guardias de seguridad privados o de "goons" [matones contratados] que actúan exclusivamente para la empresa privada, aparentemente sin cooperación militar o policial. En otros incidentes, se cree que los propios sindicalistas han cometido actos de violencia contra miembros de sindicatos rivales. La fragmentación y las divisiones en el seno del movimiento obrero y la profunda rivalidad entre los sindicatos han contribuido a crear un clima de violencia y un modelo de enfrentamientos violentos en los piquetes, en las asambleas sindicales y en conflictos de mayor duración.
Amnistía Internacional es consciente de que también los miembros de la oposición armada han cometido abusos contra los sindicalistas, y no disculpa los actos de violencia contra civiles desarmados. La organización reconoce que la existencia de un oposición armada puede plantear a los gobiernos especiales dificultades para el mantenimiento del orden y la estabilidad política. No obstante, para Amnistía Internacional los actos violentos de grupos armados de la oposición nunca pueden servir para justificar violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad u otras que actúen con su apoyo. Los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar la protección de los derechos y libertades de los ciudadanos. Amnistía Internacional considera que en contextos de insurrección armada, cuando se corre el riesgo de que los miembros de las fuerzas de seguridad ignoren los procedimientos jurídicos normales y las garantías de los derechos humanos, estos derechos precisan de una vigilancia extraordinaria.

martes, 5 de junio de 2007

Wala problema dito! (Aquí no existen los problemas!)

Ayer por la noche regresé a Manila después de pasar el fin de semana con mi amiga Megin en un lugar muy pequeño llamado Baras, en la parte sur de la isla de Guimaras (Visayas). Qué sitio tan bonito y lleno de paz! Al llegar allí, y durante el fin de semana, sentí que mi corazón estaba tan lleno… De hecho, la noche de antes de viajar a Guimaras, Megin y yo fuimos a un bar en Quezon City a escuchar música con Jeng y Ron, y nos lo pasamos muy bien. La belleza del fin de semana empezó allí. ¿Os acordáis del balut? ¿Del patito abortado? Bien, pues finalmente lo probé. Estaba muy bueno, aunque la textura no me acaba de convencer. Ya lo veréis en las fotos. Aunque mi cabeza está cortada en varias, podréis ver mis distintas reacciones a la delicatessen en cuestión. Fue una noche fantástica, llena de música muy buena y aún mejor conversación.

A la mañana siguiente Megin y yo nos presentamos en el aeropuerto de Manila y compramos dos billetes para Iloilo, el aeropuerto más cercano a Guimaras. Pocas horas después estábamos de camino. Avión, taxi, ferry, jeepney, barca, y finalmente Baras Beach! A lo que llegamos allí ya era de noche y la marea estaba muy baja, así que nos tuvimos que bajar de la barca y caminar en el agua sobre las rocas para llegar a la playa. El lugar donde nos alojamos estaba compuesto por ocho pequeñas cabañas, con balcones pequeños, camas sencillas y mosquiteras. Sólo había electricidad durante cuatro horas al día (desde el anochecer hasta las 23:00) y no había comunicación por carretera. Únicamente se puede llegar en barca o caminando. Ni siquiera voy a intentar describíroslo porque me quedaría corta. El único momento “oscuro” del fin de semana: ayer por la mañana, un par de horas antes de marchar, me picó una medusa. De hecho me rodeó los dos pies y las piernas. Me dolió muchísimo y estoy llena de marcas. Ayer tenía el pie como un globo, y de hecho hoy os escribo desde la cama porque apenas puedo caminar. Muchas gracias a Megin, Jeng, Dr. Dator, y toda la gente en Baras por cuidarme tanto y tan bien!

Aunque el sábado fue un día lleno de retos, viaje e incertidumbre, me alegro tanto de haber llegado hasta Baras… El sábado fue unos de esos día en los que tu corazón se hincha y no tienes ni idea de cómo se va a quedar cuando vuelva a su estado “normal”. Lo único que sabes es que hay partes que han cambiado para siempre, aunque no sepas aún cómo o cuáles. Jeng me contaba ayer que Guimaras tiene uno de los ingresos medios por cápita más bajos del país y, de hecho, una vez estás allí la pobreza es evidente. No quiero pasar eso por alto, y sobretodo no quiero romantizarlo, pero una de las cosas que más me gustaron de Guimaras fue que no tiene la pretensión de Boracay o de muchas partes de Manila. Continúa estando muy poco tocado por el desarrollo, y la gente de allí continúa “viviendo” de la pesca y la agricultura. Ruben, una de las muchas personas con las que hablamos allí, nos contaba que la gente que va a Baras, una vez empieza a nadar en sus aguas, se olvida de todos sus problemas: Wala problema dito! Me niego a aceptar que no hay problemas en Baras, pero creo que el mensaje que Ruben nos estaba mandando es que es importante estar presente en el momento, ser capaces de apreciar y valorar la belleza y la tranquilidad, y concentrarse en lo que realmente es importante. Funcionó, me pasé el fin de semana con una paz interior que me hacía mucha falta y queriendo absorber todo a mi alrededor. Por otro lado, no podía dejar de preguntarme sobre el futuro de Filipinas, ¿hacia dónde se dirige Filipinas? Incluso si Guimaras es el escondite perfecto, o al menos lo fue para mi, es también un lugar donde las contradicciones se hacen visibles a un observador atento. Y por supuesto, ni siquiera puedo empezar a preguntarme por el camino que Filipinas va a seguir sin preguntarme por el mío. ¿Hacia dónde me dirijo? ¿Qué voy a hacer con mi energía y mi pasión?

Alguien a quién admiro me dijo el fin de semana pasado que la gente de izquierdas en Filipinas tienen una ventaja sobre mí. Si se cansan de jugar el “juego”, de seguir las reglas, siempre se pueden retirar a las montañas y cuestionar el sistema desde allí. Unirse a la lucha armada. De hecho, hay mucha gente que lleva años haciéndolo. Luego me miró y me dijo: “tú no tienes esa opción”. Mi primera reacción a su comentario fue de hundirme. De pensar que tiene razón. De sentir mucha impotencia. No obstante, la manera en la que lo quiero enfocar ahora es que espero que esté equivocado. Quiero que esté equivocado. No es fácil dar con oposición política seria y decente en Europa y en Estados Unidos, pero existe, sólo tenemos que encontrarla. Y si no es suficiente debemos seguir creándola y construyéndola. Seguramente será muy distinta (y más difícil) respecto a la resistencia aquí en Filipinas, pero tiene que estar allí. Simplemente me niego a aceptar que la historia se ha acabado para nosotros. La historia no se para nunca, y quién sabe dónde estará Filipinas, o dónde estaré yo, dentro de veinte años.

Alguien muy especial me dijo hace poco que yo represento el futuro y la esperanza, pero yo siento que son precisamente estas dos cosas los regalos que me llevo de Filipinas: Me llevo esperanza renovada en el futuro porque ha sido tocada por gente que ya lo está imaginando, y dando todo lo que tienen para poder llegar a él. Espero que, tengan lo que tengan dentro de ellos, sea lo que sea lo que les hace avanzar cada día, sea contagioso, y que nos permitamos aprender de ello.

Wala problema dito! (There Are No Problems Here!)

I just got back last night from spending the weekend with my friend Megin in a little place called Baras, in the Southern part of the island of Guimaras (Visayas). It was so amazingly beautiful and peaceful! My heart felt so full upon arriving and during my time there. In fact, the night before leaving, Megin and I went to a bar in Quezon City to listen to music and hang out with Jeng and Ron, and it was really fun. The beauty of the weekend started there. Remember the balut? The aborted chicken? Well, I finally tried it, as you will be able to see in the pictures below. It was really good, although I am not convinced by the texture. Although my head was cut off in several of them, I think that the pictures show my reactions to the delicacy very well. It was a wonderful night full of great music and even better conversation.

The following morning Megin and I showed up in the Manila airport and told the agent that we wanted two tickets to go to Iloilo, the closest airport to Guimaras. Few hours later we were on our way. Plane, taxi, ferry, jeepney, boat, and finally Baras Beach! By the time we got there it was already dark and the tide was really low, so we had to get off the boat and walk on the rocks to be able to reach the shore. The place where we stayed was composed of 8 cabins, with little balconies, simple beds, and mosquito nets. There was only electricity during four hours a day (in the evening) and there was no road communication. You can only reach it by boat or hiking. I am not even going to try to describe it because I know that I wouldn’t do it justice. The only dark moment of the weekend: a couple of hours before leaving I was badly stung by a jellyfish. Nasty, painful, and scary. I am actually writing from bed because I can hardly walk. Thanks a lot of Megin, Jeng, Dr. Dator, and everyone in Baras for taking such good care of me!

Although Saturday was a challenging day full of travel and uncertainty, I was so glad that I made it all the way there… Saturday was one of those days when your heart swollens and you have no idea of what it will look like when it goes back to “normality.” The only thing that you know is that there are parts that have been changed for good, even if you don’t really know how yet. Jeng told me that Guimaras has one of the lowest average income in the country, and poverty is indeed obvious once you are there. I don’t want to underestimate that, even much less I want to romanticize it, but what I really liked about Guimaras is that it doesn’t have the pretentiousness of Boracay or so many parts of Manila. It stills remains quite untouched by development, and local people continue to “live” off the agriculture and fishing. Ruben, one of the many people that we met there, told us that everyone that goes to Baras, once they swim in those waters, they forget about all their problems: Wala problema dito! I refuse to accept that there are no problems in Baras, but I think that the message that Ruben was sending was that it is important to stay present, to appreciate beautiful and tranquillity, and to focus only on what is really important. It worked, I spent the whole weekend very peacefully and wanting to absorb everything around me. At the same time, though, I kept wondering, more than ever maybe, on where is the Philippines heading. Even if Guimaras is the perfect place to hide, at least it was for me, it is also a place where the contradictions become blatant and visible, where they cannot be hidden from an attentive witness anymore. And of course, I cannot even start to wonder about the path of the Philippines without starting to ask about my own. Where I am heading? What I am going to do with my energy and my passion?

Someone I admire told me last weekend that folks in the Philippines have an advantage over me. If they get tired of playing the “game,” of following the rules, they can always retreat to the mountains and challenge the system from there. To join the armed struggle. In fact, there are many people who have been doing that for a long time. He looked at me and said, “you don’t have that choice.” My first reaction to his comment was of sinking. Of thinking that he is right. Of feeling really hopeless. However, now I want to think that he may actually be wrong. I want him to be wrong. It is hard to run into serious political opposition in Europe or in the United States, but it does exist, we just need to find it. And if it is not enough we continue to create it. It may be very different (and harder) from resistance in the Philippines, but it has to be there. I just cannot accept that history is over for us. History never stops, and who knows where the Philippines or I will be twenty years down the road.
A dear friend told me recently that I represent hope and future, and I feel that these are actually the two main gifts that I take with me from the Philippines: I carry with me a renewed hope in the future because I have been touched by people who are already imagining it, and giving everything they have in order to get there. I hope that, whatever they have within them, whatever it is that keeps them going, is contagious, and we allow ourselves to learn from it.